Facturas pendientes: la mina de oro sin explotar.

Fecha: f 10, 19

Autor: user

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Ante las dudas sobre el rumbo que está tomando la economía y sujetos a los diferentes plazos de pago de facturas por parte de las empresas, los pequeños empresarios se están viendo obligados a buscar múltiples opciones para mantenerse a flote y son algunas de las razones por las cuales la mayoría de estas empresas no superan los primeros cinco años de operación.

Por esto, frente a un mercado financiero complejo y con respuestas que pueden tomar semanas, los servicios financieros tecnológicos que ofrecen las fintech son las mejor opción para poder acceder al capital de trabajo necesario para llevar las compañías al éxito.

Productos financieros como el factoring y el confirming electrónico son una excelente opción pues permiten obtener capital de trabajo, transformando en efectivo las cuentas por pagar y/o cobrar de clientes, permitiendo una mayor eficiencia financiera y construyendo valor entre la relación de empresa – proveedor.

Empresas fintech realizan la aprobación de solicitudes en menos de 1 hora y hacen el respectivo desembolso en menos de 24 horas, como es el caso de la fintech latinoamericana OmniBnk, la cual utiliza big data y machine learning para identificar el perfil de riesgo de la empresa  poderle ofrecer productos financieros a su medida, de una forma 100% electrónica, disminuyendo costos y evitando el desplazamiento de las personas. 

“Nosotros en OmniBnk vamos allá del confirming y el factoring electrónico para proveer soluciones de capital de trabajo completas para las empresas; servicios financieros integrales, estructurados y aprobados al instante en Colombia, Chile y próximamente en más países de Latinoamérica” afirma Diego Caicedo, CEO de OmniBnk.

Actualmente, el difícil acceso a créditos no es solo un problema para emprendedores y startups sino también para pequeños y medianos empresarios tradicionales que no tienen suficiente capital para mantener su operación a flote; de hecho, no tener la suficiente liquidez para comprar materiales, pagar nómina o estar largos periodos entre pagos de facturas lleva a que 7 de cada 10 compañías que se crean en Colombia deban declararse en bancarrota.